Primera experiencia en el río Grande PDF Print E-mail
Written by Marcos Czerwinski   
Tuesday, 16 August 2005
No puedo enseñarle a Usted a pescar el Río Grande. No puedo, porque para conocer realmente un ambiente, es necesario ir una y otra vez, y conocerlos en situaciones disímiles, con diferentes niveles de agua, en diferentes momentos de la temporada, y bajo diversas condiciones climáticas. Y quien sabe usted lo pescó mucho más que yo. Por eso, tenga en cuenta, que yo no le voy a explicar como se pesca este río, le puedo dar una mano, pero lo que sí puedo comentarle es como fue mi primer experiencia en el mismo.

Con un grupo de amigos, nos propusimos cumplir el sueño de pescar una vez en el Río Grande. Al principio era un sueño, principalmente no por lo lejano del ambiente, sino por el costo de pescar en este lugar. En este Río, los mejores lugares de pesca son privados. Punto. La parte Argentina del Río Grande es prácticamente prohibitiva para nuestros bolsillos devaluados. Es un producto que está muy bien vendido a nivel internacional, y podemos observar esto en Internet, en revistas y en los catálogos de pesca. Las reservas en los principales lodges están todas cubiertas, y estos trabajan a pleno. Hoy por hoy, el Río Grande de Tierra del Fuego se ha convertido en una de las mecas de los pescadores con mosca. Y para ganarse ese “titulo”, algo tiene que tener.

Porqué el Río Grande? El Río Grande, tanto como el Río Gallegos, tienen las Sea Trout, o Sea Run Brown Trout, o las truchas marrones de mar, o los reos como los puede encontrar en algún libro español. Esta es la variedad anádroma de la Salmo Trutta (Trucha Marrón), sembrada en estos lares allá por la década del 30. En este río encontramos tanto de estas Sea Trout, como Truchas Residentes. Las Sea Trout vienen a ser truchas que nacen en el río, a determinada edad migran hacia el mar para alimentarse y crecer, en su adaptación al ambiente cambian su coloración a plateada, y en diversos estadíos vuelven a al río, a veces para reproducirse, y a veces no, depende de su maduración. A diferencia de los Salmones del Pacífico, estos peces no mueren en el desove, y pueden desovar varios años consecutivos. Las Truchas Marrones Residentes no realizan el acto de migración hacia el mar.

Qué ventajas tiene el Río Grande? El Río Grande es un río sano, sin polución, con una pesca muy controlada, un estuario de excepcionales características para el desarrollo de la trucha debido a la escasez de redes agalleras, el exceso de alimento, la falta de predadores y competencias naturales, y la baja profundidad del mismo que imposibilita el ingreso de barcos pesqueros. El Río Grande tiene una terrible población de truchas, que según los datos estadísticos realizados en los últimos años por varios guías de pesca en el sector argentino, reflejan una pesca de alrededor de 25000 ejemplares por año con un promedio de alrededor de 11 libras (5 Kg.) Comparemos que en Inglaterra y Gales, los runs de estas Sea Trout, arrojan promedios de pesca de 2 libras (900 gramos) Bueno, por todo esto queríamos ir al Río Grande, y ver esos enormes pescados de cerca, aunque sea una vez en la vida.

Todos tomamos alguna vez una wooly bugger mal atada, o con la colita enroscada. A mí me pasó con una revista de tiempo libre, la de marzo, con una descomunal Sea Trout en la tapa y el título “El mejor momento. Colosales marrones en el Río Grande”. En 15 días iba a estar allí. Era lo que yo estaba tomando, y una vez más, tomé la wooly bugger mal atada. Al principio de la nota dice: “Ese sueño a veces imposible para tantos aficionados del exterior, para los argentinos es factible de concretar sin viajar a países exóticos, y con idiomas que cuesta entender: basta con viajar a nuestro sur y transformarlo en realidad.” Rápidamente, pude deducir dos cosas. La primera, el autor no habla inglés. La segunda, a él lo invitaron a un lodge. La publicidad en el aeropuerto de Río Grande, en el despacho de las valijas es elocuente. Un cartel luminoso espectacular de un lodge de pesca que publicita: “Promoción: U$S3500 por persona la semana todo incluido.” Nos dio bronca no haber sabido esto antes, y haber podido aprovechar esta ganga. Realmente, siento que me cargan cuando leo este tipo de notas. A mí, no me invitaron a ningún lodge, tuve que pagar. Así que no tengo que repartir flores para nadie. Le quiero comentar que el tema de los accesos públicos es muy complicado, por no decir imposible. Y es mejor no meterse con estas personas, que están dispuestas a cualquier cosa en pos de defender su lucrativo negocio. Por eso, si este autor pregona lugares públicos, no entiendo porque no brindo información fehaciente y detallada de los accesos. En fin, una cargada dibujada como nota.

Vamos a mi experiencia. Nos dirigimos a un lodge en la parte chilena, Magallanes (www.magallanesflyfishing.com), y tratamos con Marcos Czerwinski. La parte superior del Río Grande es más económica que la parte inferior, la argentina. Fue linda la experiencia de pescar en un lodge. Uno acostumbrado a campamentos, o a hosterías, donde se tiene que ocupar de toda la logística, siente la diferencia. Acá, nos atendían. Esa parte es linda.

Qué equipos llevamos? Pescamos con equipos del #6 al #8. Líneas? Flote, intermedia, hundimiento II, las wet tip hundimiento II, wet tip clear. En la parte chilena, el agua corre más lento, el río tiene menos caudal, y encima estaba bajo. Un pozo era un lugar con 1,20 o 1,50 metros de agua. Impresionante pensar que ahí abajo estaban esos monstruos. Es un río meandroso, de llanura, con muy pocas piedras grandes, y con muy pocos accidentes. En las curvas, bajo las barrancas se forman los pozones, y esas son las partes que se pescan generalmente. El líder, tratábamos de usar el más largo que podíamos tirar, y terminal en 0X o 1X. El viento? Había que ponerlo de nuestro lado o al menos de costado, sino, a otra cosa. Pescamos varias veces con ráfagas de 100 Km/h. Las moscas? En varios catálogos y libros, pude ver varias selecciones de moscas para el Río Grande. Note unas cuantas características comunes. Anzuelos fuertes, pesados y de calidad. Mucho bead head, casi todas las moscas con algo de peackock o pavo real, y muchas, pero muchas patas de goma. Las moscas, Wooly Bugger negra, oliva, púrpura, prince, zug bug, pheasent tail, bombers, y varias moscas locales como EMB rubber legs, Mamarracho, Matona, etc.

Y como fue la pesca? No fue una buena semana de pesca. Ni siquiera fue una semana, en realidad, pescamos 3 días y medio por un tema de tiempos y costos principalmente. Salieron entre 6 pescadores alrededor de 8 pescados de entre 4 y 7.5 Kgs. Las de menos de 3Kgs, allá no se cuentan, aunque usted no lo crea. El río se encontraba bajo, y los peces no tomaban. Vimos muy poca actividad. Algunas de estas truchas fueron robadas accidentalmente. Digo accidentalmente, porque esta es una práctica muy usual en todo el Río Grande, poco reconocida por los lodges, pero si dudas, una realidad. Lamentablemente, hay pescadores que entienden que tienen que volver con la foto. A veces, la ansiedad, lo puede llevar al pescador a equivocar el camino. No es casualidad que muchas de las truchas que usted ve en los catálogos sean pescados con Teeny 300, Teeny 400, en un río que debe tirar 20m3/s en esta época. Los pescadores del grupo con más experiencia en este Río vimos que no robaron truchas, y creo que no fue casualidad. Pescaban con líneas como la sinking tip, con tres metros de hundimiento, no barrían el fondo como los shootings completos o las líneas tipo Teeny.

Tratando de cerrar la nota, fue una experiencia fantástica, y creo que todos volveríamos a ir. Para todos nosotros, pescadores de truchas, no podemos dejar de emocionarnos al ver a esa maravilla de la naturaleza que dejó el mar, y subió 150 Km de río para desovar. Sin dudas que es una pesca que volvería a hacer, y me gustaría conocer la parte argentina. Sirvió, y mucho, para darnos cuenta y apreciar los ríos que hoy podemos pescar (Limay, Chimehuín, Gallegos, Santa Cruz) y que el tema de los accesos se nos puede complicar bastante a todos los pescadores, si no actuamos en forma agrupada a través de Asociaciones de Pesca que defiendan nuestros intereses. Si el negocio les da, estos operadores están dispuestos a cerrar cualquier Río, como ya fue cerrado para nosotros este Río Grande. El Gallegos tiene, a mi entender, ese mismo destino. Y hay muchos ríos de nuestra Patagonia donde pueden, y ya hacen sus negocios, vendiendo inescrupulosamente “privates waters (aguas privadas)” en el exterior. Un estado débil, carente de control, es el mejor aliado para estas personas. Está en nosotros participar para generar el cambio, para poder seguir pescando el día de mañana estas espectaculares truchas de nuestra querida Patagonia.

Fuentes consultadas:
Boletín Mosquero, AAPM, N°45 Verano 2001. La Trucha Marrón Anádroma de Tierra del Fuego, de Marcos Czerwinski.
Revista Weekend, N°390, marzo de 2005. Agua de Colosos, de Victorino García Mendez.

Hernán P. Pereyra
hpp@andariega.com.ar

  

Nota del Editor: Agradecemos a Hernán P. Pereyra el habernos facilitado esta nota, previamente publicada en el sitio www.flyfishing-argentina.com

Last Updated ( Thursday, 27 October 2005 )
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