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La Asociación tiene como objeto contribuir a mejorar la calidad de vida del hombre a través de su participación en el esfuerzo de mantener y mejorar la calidad de la pesca en Tierra del Fuego.
Los valores más importantes que le asignan los pescadores deportivos son: poblaciones de truchas silvestres de buena calidad y cantidad y con aguas, suelo, flora y fauna sin polucionar. Nuestra Asociación pretende para cada ambiente un manejo que optimice la calidad de pesca, pero también la preserve como recurso económico y social. Al respecto entregamos a Uds. este Informe relacionado con la pesca en los lagos y ríos de otras latitudes para poder ser aplicados, eventualmente, en los ámbitos pesqueros de nuestra Provincia. Ante nuestra solicitud de informes sobre la pesca en época invernal a diferentes a Instituciones de Estados Unidos y Argentina relacionadas con el manejo de la pesca, hemos recibido las respuestas resumidas y traducidas que se transcriben a continuación. 1 - Del Dr. Wayne Hadley, Biólogo del Fisheries Department de Montana, Estados Unidos: Desde hace mucho tiempo tenemos establecidos pesqueros de salmónidos en época invernal, en los lagos, aquí en Montana. Como sé poco sobre las características de sus lagos, solamente puedo hacer comentarios en el sentido mas generalizado. Nosotros manejamos nuestros lagos con la intención de proveer la mejor oportunidad recreacional compatible con el bienestar del recurso a largo plazo. De este modo tratamos de extender la temporada de pesca para abarcar los demasiado largos inviernos de Montana. Normalmente proveemos pesqueros con captura y devolución los 12 meses del año en los grandes ríos. Nuestros lagos están también abiertos todo el año. Tratamos de dirigir la "cosecha" de las truchas a los lagos y embalses, y de esta manera cumplir con los deseos de los pescadores interesados en comer truchas, mientras mantenemos límites muy estrictos en los pesqueros de ríos, para mantener la calidad de la pesca allí. Cualquier agua puede tener disponible una determinada porción cosechable de la población de truchas. Esto, por supuesto, tiene consecuencias para el número y tamaño de los peces que habitan esas aguas. Para proveer buena calidad de pesca, así como permitir un cierto nivel de cosecha, nosotros ponemos límites en las capturas para ambos, la cantidad y el tamaño de los peces. Desde que la mayoría de los pescadores deportivos consideran el tamaño del pez como un componente significativo de la calidad, tratamos de reducir la mortandad de los peces mas viejos, una porción mayor de la población ictícola, colocando límites superiores en el tamaño de los peces que se pueden conservar. Por ejemplo, 3 peces por día por persona y uno solo de ellos puede exceder los 36 centímetros. En los pesqueros en lagos congelados, el problema es, en contraste con los pesqueros de aguas abiertas, que hay muy poco interés en la captura y devolución. La mayoría de nuestros "pescadores en hielo" están interesados en conservar lo pescado para su mesa. Esto resulta en una cosecha sustancial durante la temporada de pesca invernal y, de hecho, la mayoría de la cosecha anual de los pescadores se produce en invierno. Interesantemente, no es poco común que los pesqueros de invierno produzcan una mayor relación en función del esfuerzo que los pesqueros de aguas abiertas. Esto combina, consecuentemente, la dificultad de mantener una buena calidad de pesca estival mientras se permite la pesca invernal también. Puede haber conflictos sustanciales entre los pescadores invernales y los pescadores estivales. Muchos pescadores participan en ambas modalidades pero algunos están interesados en una sola de la temporadas. Estos pueden percibir que el otro grupo de pescadores está en competencia con ellos por el recurso trucha. No conozco un buen método para resolver este conflicto. Sospecho que no va a encontrar un interés significativo en la pesca y devolución invernal. Es simplemente demasiado miserable estar en el hielo en condiciones muy frías. (Ver e-mail: hadley, 07:09 18/08/98 Re: Inquiry) 2 - Del Dr. Alejandro del Valle, Director del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén: Con respecto a su consulta sobre pesca invernal le comento que nosotros alentamos el establecimiento de temporadas cada vez más largas para brindar la mayor oportunidad para los pescadores deportivos, de acuerdo con las posibilidades biológicas de cada especie y cada ambiente. En varios ríos estamos impulsando que el cierre sea a fines de mayo, en lugar del tradicional cierre en el tercer domingo de abril. Lo hemos aplicado y estudiado en el río Chimehuín con buenos resultados. En especial para aprovechar las truchas migratorias no anádromas, es decir las que realizan su migración reproductiva desde lagos o ríos grandes (a diferencia de las anádromas que lo hacen desde el mar, como la sea trout). En los lagos, durante las diferentes épocas de reproducción las truchas reproductoras remontan los arroyos y ríos tributarios o bajan por los ríos efluentes, por lo tanto no están en ellos. Es decir que la veda reproductiva (en la que se basan las temporadas de pesca) no tendría sentido en los lagos. Alentamos hacer experiencias de pesca todo el año en los lagos con captura y liberación (obligatorio) si existe un buen control (el que suele ser la mayor limitante en la Patagonia). Con planes de manejo de la actividad bien diseñados y monitoreados, basados en estudios serios, podría pescarse todo el año en los lagos y algunos sectores de los ríos, y podría ampliarse la temporada en otros. Estos comentarios son en general. Cada ambiente es único. Deben conocerse las características específicas de cada uno para tomar decisiones terminantes. (Ver e-mail: Alejandro del Valle, 03:44 21/08/98 RE: Pesca de salmónidos en i ...) 3 - Del Dr. Pablo Vigliano, Director del Grupo de Evaluación y Manejo de Recursos Icticos, Centro Regional Universitario Bariloche, Universidad Nacional del Comahue: Como Ud. probablemente sepa a través de la Fundación Challhuaco, yo estoy en tratativas con el Sr. Fernando de Las Carreras para establecer un estudio tendiente al manejo cientifíco de la pesquería de Marrones de Mar en el Río Grande. Es de ese esfuerzo que proviene mi conocimiento sobre la temática particular de dicha pesquería. Dicho estudio centrado en las áreas de operación del Sr. De Las Carreras podría proveer información valiosa para el mismo y para el manejo del río como pesquero deportivo de alcance mundial. De ahí mi conocimiento sobre el río y su pesquería. En relación a su solicitud sobre la pesca de invierno, cabe comentar que la misma es una práctica ampliamente difundida en aquellos lugares donde existe un conocimiento y tradición de pesca de larga data. Como toda práctica sobre una pesquería es posible encontrar lugares donde es un éxito tanto desde el punto de vista de las capturas, así como herramienta de manejo. Y por contraste, lugares donde su implementación llevó a la disminución de la calidad de pesca y consiguiente fracaso de la pesquería. En función del estado de conocimiento sobre el Río Grande, considero que su aplicación sería prematura. Mi opinión se basa en el hecho de que sabemos que es un excelente pesquero, (probablemente debido al catch and release) pero no sabemos prácticamente nada de los parámetros que rigen la dinámica del stock de marrones que mantiene a la pesquería. Así cuando hablamos de liberar la pesca en invierno, (suponiendo que rigen las mismas reglas que para la temporada y en especial el catch and release), no podemos evaluar a priori los efectos de dicha pesca. A modo de ejemplo, si la pesca en invierno incluye el período de desove y desarrollo embrionario, los pescadores pueden estar, (posibilidad, no certeza): 1. Destruyendo un número considerable de puestas por pisoteo al vadear ( se estima destrucción del 97 % de la puesta de un reed pisoteado). 2. Alteración del hábitat por remoción y re-suspensión de sedimentos al vadear que afecte puestas no directamente pisoteadas 3. Incremento de la mortalidad de individuos capturados y liberados por combinación del stress de desove mas el stress de captura. 4. Mayor mortalidad anual por pesca atribuida a individuos capturados que no pueden ser liberados ya que han sido demasiado lastimados. 5. Mayor mortalidad de individuos de marrón presmolt por efectos no contemplados de la pesca durante la temporada invernal. Estos cinco ejemplos de cosas probables tienen todos un mismo tipo de efecto, aumentar la mortalidad y afectar a futuro los sucesivos run. Ahora bien, el éxito del Río Grande se ha basado según mi opinión en una política bastante conservadora en relación con la pesca. Esto no significa que sea imposible cambiar, pero si que cualquier cambio debería estar basado en el conocimiento del recurso y su capacidad de respuesta. Ante esto último uno encuentra el comentario de que debo generar trabajos ahora, o el negocio es ahora. Lo cual es lógico y comprensible. Así que mi sugerencia es que si hay la decisión política de probar con pesca en invierno hay que hacerlo en principio de forma acotada y diseñada de tal manera que permita monitorear su efecto. Esto ultimo solo tiene sentido, si existe un conocimiento previo en el marco de una perspectiva anual de la pesquería o se inserta en el tipo de estudio que yo le mencionara al principio de la presente. De hecho creo que el mejor consejo seria ampliar el tipo de estudio que hemos diseñado ( y enviado a la Lic. Lidia Prado en Ushuaia para recabar su opinión y comentarios) de forma tal de abarcar la mayor parte posible del río y la mayor parte de grupos de interés. Se que esto es mas difícil de lo que aparenta, generalmente existen intereses disímiles y puntos de vista contrapuestos, pero el trabajar en forma conjunta permite potenciar los esfuerzos de todos, disminuir las chances de error y bajar los costos. Si esta resulta ser una alternativa viable el Grupo de Evaluación y Manejo de Recursos Icticos que dirijo estaría a disposición. CONCLUSIONES De la lectura de los informes mencionados, se desprendería lo siguiente: 1. Que la pesca deportiva en época invernal se realiza ya, y desde hace mucho tiempo, en distintos lugares del mundo, inclusive en la Argentina. 2. Que esta pesca deportiva no afecta mayormente la reproducción de la trucha, siempre y cuando se tomen los recaudos correspondientes. 3. Que las regiones donde está habilitada la pesca deportiva invernal se ven beneficiadas económicamente al continuar esta actividad durante todo el año y los pescadores se ven beneficiados socialmente al poder practicar su deporte y esparcimiento por un lapso mas prolongado. PROPUESTA La Asociación Riograndense de Pesca con Mosca propone ampliar a doce meses la Temporada de Pesca Deportiva con las siguientes limitaciones: 1. Como prueba "piloto" autorizar la pesca en los lagos Fagnano y Escondido. 2. No permitir la pesca en los ríos o arroyos que desembocan en los mismos o que desembocan de ellos, caso Río Milna, ni en sus desembocaduras ni bocas en un radio de 500 metros. 3. Que se realicen controles permanentes, exhaustivos y rigurosos en los lugares de pesca durante todos los días. 4. Que se implemente un seguimiento de las capturas realizadas para facilitar un estudio sobre el ámbito. 5. Que se realice una campaña educativa en los medios informativos provinciales a fin de poner en conocimiento de la población la nueva modalidad. 6. Que se contemple la posibilidad de autorizar la pesca de arrastre o "trolling" con cargo extra en la Licencia de Pesca. 7. Limitar el sacrificio de las piezas capturadas, tanto en cantidad como en tamaño, en función del criterio adoptado para el Reglamento de Pesca actual. Río Grande, 27 de Agosto de 1998 Por la Asociación Riograndense de Pesca con Mosca |