| Aprender a pensar |
|
|
|
| Written by Marcos Czerwinski | |
| Monday, 17 December 2001 | |
|
El señor Ernest Rhuterford , Presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en el año 1908 contaba la siguiente anécdota.
Hace algun tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de Física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: "Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un Barómetro." El estudiante habia respondido: "Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca la cuerda y mide. La longitud de la cuerda será igual a la longitud del edificio". Realmente el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta completa y correctamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus estudios, obtener una nota mas alta y asi certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me responda la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debería demostrar sus conocimientos de física. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.- En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: "toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, y calcula el tiempo de caida con un cronómetro, después aplica la fórmula Altura = 0,5 por g por t al cuadrado. Y asi obtendrás la altura del edificio". En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dió la nota mas alta. Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un dia soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción obtendremos también la altura del edificio.- Perfecto, le dije, ¿y de que otra manera?; sí, contestó; este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Por último multiplicas la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un metodo muy directo.- Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a la cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle, usándolo como un péndulo puede calcular la altura midiendo su período de prececión. En fin concluyó, existen otras maneras. Probablemente, siguió, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del portero. Cuando abra, decirle: señor portero, aquí tengo un bonito barómetro, si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.- En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Evidentemente dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.- El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, Premio Nobel de Física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones, neutrones y electrones que lo rodeaban. Fue un innovador en la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia, es que le habían enseñado a pensar.- Espero que les haya gustado. Por cierto, para los escepticos: esta historia es absolutamente verídica.- Ramón A. Aranguren CC 69 y/o Las Retamas 112 8370 |
|
| Last Updated ( Tuesday, 08 March 2011 ) |
| < Prev | Next > |
|---|


